Templo de San Felipe Neri

Una imagen de Jesús Nazareno, con la cruz a cuestas, fue pintada, al parecer por el sacerdote Santiago Rodríguez del Padrón en el muro de! corredor de su casa que daba hacia el río Mijitayo o San Francisco.
 
La gente que pasaba por el lugar y miraba la imagen, la saludaba con respeto; así nació la devoción al que llamaron Jesús del Río. Cuando murió el Padre Rodríguez del Padrón había aumentado mucho la devoción y se decidió construir una capilla para mejor rendir culto a la devota imagen; en 1741 se puso al frente de la obra el Padre Manuel Fernández de Córdova; sin cambiar de sitio el fresco, utilizaron la pared como fondo del altar y sobre dos arcos de cal y ladrillo, a manera de puente sobre el río. Construyeron la pequeña capilla que se llamó Ermita de Jesús del Río; tenía 13 varas de largo y 4 de ancho.
 
Poco después, con la ayuda y entusiasmo de don Manuel Madroñero, se amplió en medio tanto, a lo largo y ancho, se agregó un camarín para la imagen y un tabernáculo; por la construcción del camarín fue necesario trasladar la imagen; esa fue la segunda ermita. En el plano de Pasto fechado en 1816, a que antes nos referimos, está la ermita sobre el río.

El primer capellán fue el Padre Francisco de la Villota y Barrera en 1815; el 19 de mayo de 1828 inició el Padre de la Villota la construcción de una Capilla en honor a la imagen de Jesús del Río, a ella se trasladó la vene­rada imagen el 19 de julio de 1828; la capilla se incendió en 1840, prodigiosamente la imagen no sufrió desperfectos y la capilla fue reconstruida.
 
El Padre de la Villota fue el santo e ilustre fun­dador en Pasto de la Congregación de San Felipe Neri, autorizada por el Libertador Simón Bolívar el 25 de septiembre de 1829; aprobada por el Obis­po de Quito don Rafael Lasso de la Vega en carta del 27 de enero de 1830 y confirmada por S.S.Gregorio XVI en bula de 1835; el gobierno nacional dio el "pase" el 5 de abril de 1836.

El 8 de diciembre de 1869, bajo la dirección del autor del proyecto, el arquitecto ecuatoria­no don Mariano Aulestia, se inició la construc­ción de la actual bella iglesia de San Felipe Neri, ese día se colocó la primera piedra; en enero de 1903 se celebró la primer misa en el recinto del templo y en mayo de 1904 fue consagrado por el Arzobispo de Popayán Monseñor Manuel José de Caicedo y el Obispo de Pasto San Ezequiel Moreno Díaz. Desde 1904 el templo pertenece a la comunidad de los Padres del Oratorio de San Felipe Neri.
 
 
ESTILO ARQUITECTONICO Y DISEÑO ARTISTICO
 
En el templo de San Felipe, esta la imagen de Jesús del rio, aparecida en una espesa tapia de tierra apisonada que ha soportado pétreamente, en cerca de 2 centurias su traslado a cinco nichos diferentes con la consistencia  de una roca parecida a la solidez de la fe pastusa.
 
El templo de San Felipe Neri, de estilo renacentista, cuenta en las naves laterales con una serie de altares y hermosas imágenes que conservan el esmero de las figuras de la talla en madera propia de la artesanía nariñense. Así mismo, se destaca un hermoso retablo central de veintidós metros de alto, de estilo gótico, obra del ebanista Adolfo Esparza quien se basó en el diseño del Padre oratoriano Juan Bautista Bucheli Bucheli, hábil arquitecto, quien también fue director de la obra.

El pulpito de estilo gótico está sostenido por una columna a manera de capitel que armoniza visiblemente con el altar mayor. En cada columna se encuentran pinturas al fresco. El templo alberga un órgano de nueve metros de altura, traído de Paris por el acaudalado pastuso Felipe Díaz Eraso. Después de muchas dificultades en el viaje, llegó a Pasto por Barbacoas a fines de 1903.

En su fachada sobresalen la elegancia de sus formas arquitectónicas, sus cúpulas y torreones con cupulillas que se aprecian desde varios puntos de la ciudad. Observar esta obra arquitectónica de majestuosa belleza, representa un deleite para el espíritu, el cual no puede dejar de conocer.
 
Dirección: Calle 11 # 27 - 31